Después de más de dos décadas sin estrenar videoclips, Divididos decidió regresar al formato audiovisual con “San Saltarín”, primer adelanto de su nuevo álbum, y lo hizo confiando en la tecnología y creatividad de los Estudios Cacodelphia. Este histórico hecho marca un momento significativo tanto para la banda como para el equipo de producción, ya que reafirma el compromiso del estudio con la innovación y la calidad artística.
La filmación, que tuvo lugar en las instalaciones de Cacodelphia Studios, incluyó el desarrollo de dos escenografías principales. Por un lado, se recreó un paisaje del norte argentino, con referencias visuales que evocan la riqueza cultural y natural de la región. Por otro, se diseñó una ciudad que sirvió como escenario para los momentos más urbanos del videoclip. Estos ambientes no solo destacaron por su detalle y realismo, sino también por cómo potenciaron la narrativa visual del video.
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Dirigido por Nahuel Lerena, quien ya había trabajado con la banda en clips anteriores, y protagonizado por Esteban Bigliardi junto a Pilar Gamboa, el video combina una historia onírica con la potencia escénica de Ricardo Mollo, Diego Arnedo y Catriel Ciavarella. En las tomas donde la banda interpreta “San Saltarín”, la tecnología de Cacodelphia permitió capturar la energía de los músicos en un entorno que mezcla tradición y modernidad.
Este regreso de Divididos al videoclip es también un tributo al cine clásico, reflejado en la estética y promoción del lanzamiento, con posters inspirados en la época dorada de Hollywood. Pero para quienes trabajaron detrás de cámaras, este proyecto representa algo más: la consolidación de Cacodelphia Studios como un espacio donde la música, el cine y la tecnología se unen para crear arte que trasciende.


